Investigamos la relación entre aprendizaje e inteligencia…

Bien, investigamos las relaciones entre inteligencia y aprendizaje para dar CONTINUIDAD al tema anterior. Para ello nos hacemos una serie de preguntas:

¿ Realmente existen personas más inteligentes que otras?
¿ Los hombres son más inteligentes que las mujeres?
¿ La inteligencia tiene una base genética o tiene mucho que ver con las circunstancias externas que vive cada individuo?
¿ Animales y humanos aprenden de la misma manera? ¿ Una paloma tiene los mismos mecanismos de aprendizaje y memoria que un niño?

Estas son algunas de las polémicas e interesantes cuestiones que se abordarán en el vídeo. Para saber algo más sobre las bases neurológicas y genéticas de la inteligencia y el aprendizaje Eduardo Punset entrevista a Nicholas J. Mackintosh, catedrático emérito de psicología en la Universidad de Cambridge. 

Mackintosh es un experto reconocido a escala internacional gracias a sus trabajos sobre aprendizaje animal así como sobre investigaciones en los mecanismos de la inteligencia humana.

http://video.cannabisymas.com/videos/27/[redes]-292-no-sabemos-cómo-aprendemos

 A continuación podéis leer la transcripción del vídeo por si queréis repasar algo de lo dicho:

“la inteligencia superior no se encuentra solamente en los animales que están más estrechamente emparentados con los seres humanos, es igualmente probable encontrarla en animales muy distantes como las palomas y los cuervos”

Eduard Punset:
Dices que los animales no son como máquinas con reflejos, ya que el aprendizaje es un sistema muy sofisticado. Estos procesos de aprendizaje están gobernados por unos principios que en ocasiones coinciden, los de los animales y los de los humanos.

Nicholas Mackintosh:
A los de los animales humanos.

Eduard Punset:
Sí, a los de los animales humanos. ¿Quieres decir que estos principios se pueden aplicar igualmente a las palomas que a los humanos?

Nicholas Mackintosh:
Si: las palomas tienen los mismos principios de aprendizaje que las ratas, los monos, o los niños o tú y yo. Lo que ahora sabemos es que estos principios son mucho más complejos de lo que se pensaba hace unos 50 o 100 años. Son mucho más interesantes y permiten que los animales solucionen problemas más complicados: les permiten comprender su mundo y lo que produce las causas. Pueden predecir las consecuencias.

Eduard Punset:
E incluso predecir lo que sucederá, como lo hacemos nosotros normalmente.

Nicholas Mackintosh:
Que es lo que siempre queremos hacer, aunque no siempre con éxito.

Eduard Punset:
Y esto es en parte genética. Hay mucha genética en la forma en que la gente aprende y memoriza, ¿es así?

Nicholas Mackintosh.
En una palabra: sí. El proceso de aprendizaje social que permite a los animales predecir el futuro y comprender su entorno es un proceso bastante universal y genéticamente reducido. Cuando los psicólogos hablan de la genética de algo, en realidad están más interesados en las diferencias entre las personas. Por lo tanto cuando los psicólogos hablan de la genética de la inteligencia, en realidad lo que están tratando es porqué unas personas son –aparentemente- más inteligentes que otras y si existen diferencias genéticas que producen estos resultados de diferentes inteligencias.

Eduard Punset:
Existe este viejo tabú y todavía se habla de esta investigación, o experimentos llevados a cabo con niños en edad escolar – cuando todavía se hablaba de la inteligencia (como quiera que se defina…), de que los estudiantes negros que son menos ágiles –mentalmente- que los blancos, y éstos menos que los orientales. Tú, como psicólogo, no analizas las diferencias – como has dicho antes – sino lo que existe en común. ¿Cómo reaccionas ante esto? ¿Qué opinas ante estos datos?

Nicholas Mackintosh:
Una de las cosas que hay que decir es que los procesos de aprendizaje y memorización varían mucho menos – entre las personas, y entre diferentes grupos étnicos – que algunos de los procesos cognitivos medidos, como por ejemplo son los tests de inteligencia o de coeficiente de inteligencia (IQ). Es posible encontrar más diferencias entre distintos IQs (coeficientes de inteligencia) que en los procesos de aprendizaje básicos que son más comunes para todos. Es cierto, y no queda duda, que si se pasan tests de coeficiente de inteligencia a diferentes grupos étnicos, en general – y desde luego esto es cierto en los EEUU – la mayoría de los negros obtienen una puntuación más baja que los blancos, que a su vez obtienen una puntuación un poco más baja que los asiáticos. Pero si les pasas tests simples de aprendizaje el resultado es que los tres grupos aprenden de forma parecida.

Eduard Punset:
Hablando de las diferencias entre las personas ¿qué hay de las diferencias entre los animales de diferentes sexos? En tus experimentos con animales no humanos ¿puedes ofrecernos alguna novedad sobre tu investigación?

Nicholas Mackintosh:
Existen diferencias por sexo entre muchas especies de animales en el campo del aprendizaje espacial y la memoria. Y esto normalmente sucede en las especies de animales en que el macho ocupa un territorio más grande que la hembra. Esto es porque son especies polígamas o porque hay un macho entre varias hembras, y el macho tiene que patrullar un territorio más grande para mantener a todas las hembras controladas. O sea que en estas especies, cuando el macho ocupa un territorio mayor que la hembra, el macho tiende a tener un aprendizaje espacial y una memoria superior a la de las mujeres.
Eduard Punset:
Este no es el caso de los humanos ¿no?

Nicholas Mackintosh:
Los psicólogos que han estudiado la inteligencia humana han estudiado desde hace más de cien años si existe una diferencia en la inteligencia por el sexo. Y en general no existe una diferencia en la inteligencia media. Pero lo que está claro es que existen diferencias por el sexo en algunos de los componentes de los que se miden en los tests de inteligencia. Las mujeres tienden a ser más rápidas y veloces, y tienen mejor memoria que los hombres; pero los hombres tienen una habilidad de visión espacial superior al de las mujeres. De esto no cabe la menor duda, y la diferencia es bastante notable.

Eduard Punset:
Es curioso, pero ahora que mencionas estos procesos de aprendizaje, recuerdo que en algunos de los experimentos que has comentado decías que habías llegado a unas conclusiones muy interesantes: que somos unos tipos de seres geométricos.

Nicholas Mackintosh:
Vivimos en un mundo geométrico, con círculos y cuadrados …
Eduard Punset:
Sin embargo las ratas, a las que no viven en un mundo geométrico, se sienten muy tristes dominadas por la geometría.

Nicholas Mackintosh:
Desde luego, y eso que aprenden como son las formas geométricas del entorno en el que se las sitúa, y que la comida está escondida en una esquina determinada; aprenden algunos datos sobre la esquina, y que es una esquina con una forma en concreto: con una pared larga en un lado y corta en el otro. Aprenden todo esto.

Eduard Punset:
Pero no solo lo aprenden, tú dices que a veces estos factores de geometría prevalenen a otros que son más propios.

Nicholas Mackintosh:
Esto es cierto, y es también muy sorprendente. Creo que no hay nadie que en realidad comprenda el por qué. Porque si se ponen ratas en una caja grande rectangular, y se pone la comida en una esquina de esa caja, las ratas buscarán la comida en esa esquina, pero también la buscarán en la esquina diametralmente opuesta: que de alguna manera es una esquina geométricamente equivalente. Pero incluso si ponemos una señal sobre la comida, la ignoran, y siguen buscando la comida en las dos esquinas. Así que aunque existe una pista que les dice en qué esquina hay que buscar, en realidad están más interesadas en la geometría.

Eduard Punset:
Miremos otro caso concreto, donde no hay duda de que sucede algo complejo. Quiero decir las palomas mensajeras: cuando vosotros los psicólogos experimentales decís: sí es algo extraordinario; utilizan el sol como brújula, pero inmediatamente añadís que eso no basta para que puedan encontrar el camino de regreso a casa. ¿Qué quiere decir realmente que eso no basta? Porque lo mismo sucede con las abejas.

Nicholas Mackintosh:
Sí, sin duda es cierto y está muy claro que las palomas utilizan la dirección del sol para sincronizar su brújula interna que les dirija hacia el norte, sur, este y oeste. Pero si te vendo los ojos y te llevo a unos 70 kilómetros de distancia y entonces te doy una brújula ¿cómo encontrarás el camino de regreso a Barcelona? A menos que sepas en qué dirección está Barcelona. Si sabes que está hacia el sur, la brújula te ayudará a encontrar el sur, y el camino. La paloma debe saber algo más, cuando la alejamos de su casa… si en un vuelo de entrenamiento donde se las lleva a 100 Km. de su casa, a un lugar en el que no ha estado jamás en su vida, y luego las liberamos, al cabo de dos o tres minutos saldrá volando en dirección a su casa. Aunque no haya estado nunca antes en aquel lugar. Esto tiene que estar basado en la experiencia.

Eduard Punset:
Entonces no me extraña que digas – porque lo has dicho en algún sitio – que existen muy pocas pruebas que demuestren la hipótesis (te estoy citando) que formas de inteligencia más avanzadas sólo se encuentren en los animales superiores. ¿Qué quiere decir esto?

Nicholas Mackintosh:
¿Qué quiero decir? De hecho lo que quise decir con esta frase es que algunas formas interesantes de comportamiento inteligente es tan probable de encontrarlas en las aves como en los monos.

Eduard Punset:
O en los seres humanos.

Nicholas Mackintosh:
O en los seres humanos. Algunas clases sí que es más fácil encontrarlas en los seres humanos, pero yo me refería a los animales no humanos. Como las aves, sobre todo algunas especies de aves como las de la familia de los córvidos: las urracas, los cuervos, … y los loros pueden resolver problemas muy complicados, que sobrepasan la capacidad de al menos algunos primates simples, y desde luego de otros mamíferos. De modo que algunas formas de razonar y la capacidad de establecer relaciones entre acontecimientos, y la comprensión de analogías, todas estas son formas de aprendizaje que sin duda pueden encontrarse en algunos primates – particularmente en los monos – pero que también se encuentran sin duda en algunas aves, y probablemente no se encuentren en las ratas, por ejemplo. La paloma tiene una capacidad muy especializada – como la tienen otras aves – para orientarse a través de largas distancias. Pero esta es probablemente una capacidad tan especializada que uno tiende a pensar que no forma parte de la inteligencia, que no es más que una capacidad muy especializada. Pero muchos animales tienen la habilidad especializada de navegar por el mundo. Incluso una pequeña hormiga puede salir del nido haciendo zig-zag durante unos minutos, encontrar un poco de comida y entonces regresar al nido en línea recta; después de haber seguido un largo camino en zig-zag, sabe cuál es la dirección que la lleva directamente a casa. 

Nicholas Mackintosh:
A los de los animales humanos.


Eduard Punset:
Sí, a los de los animales humanos. ¿Quieres decir que estos principios se pueden aplicar igualmente a las palomas que a los humanos?


Nicholas Mackintosh:
Si: las palomas tienen los mismos principios de aprendizaje que las ratas, los monos, o los niños o tú y yo. Lo que ahora sabemos es que estos principios son mucho más complejos de lo que se pensaba hace unos 50 o 100 años. Son mucho más interesantes y permiten que los animales solucionen problemas más complicados: les permiten comprender su mundo y lo que produce las causas. Pueden predecir las consecuencias.

Eduard Punset:
E incluso predecir lo que sucederá, como lo hacemos nosotros normalmente.

Nicholas Mackintosh:
Que es lo que siempre queremos hacer, aunque no siempre con éxito.


Eduard Punset:
Y esto es en parte genética. Hay mucha genética en la forma en que la gente aprende y memoriza, ¿es así?

Nicholas Mackintosh.
En una palabra: sí. El proceso de aprendizaje social que permite a los animales predecir el futuro y comprender su entorno es un proceso bastante universal y genéticamente reducido. Cuando los psicólogos hablan de la genética de algo, en realidad están más interesados en las diferencias entre las personas. Por lo tanto cuando los psicólogos hablan de la genética de la inteligencia, en realidad lo que están tratando es porqué unas personas son –aparentemente- más inteligentes que otras y si existen diferencias genéticas que producen estos resultados de diferentes inteligencias.

Eduard Punset:
Existe este viejo tabú y todavía se habla de esta investigación, o experimentos llevados a cabo con niños en edad escolar – cuando todavía se hablaba de la inteligencia (como quiera que se defina…), de que los estudiantes negros que son menos ágiles –mentalmente- que los blancos, y éstos menos que los orientales. Tú, como psicólogo, no analizas las diferencias – como has dicho antes – sino lo que existe en común. ¿Cómo reaccionas ante esto? ¿Qué opinas ante estos datos?

Nicholas Mackintosh:
Una de las cosas que hay que decir es que los procesos de aprendizaje y memorización varían mucho menos – entre las personas, y entre diferentes grupos étnicos – que algunos de los procesos cognitivos medidos, como por ejemplo son los tests de inteligencia o de coeficiente de inteligencia (IQ). Es posible encontrar más diferencias entre distintos IQs (coeficientes de inteligencia) que en los procesos de aprendizaje básicos que son más comunes para todos. Es cierto, y no queda duda, que si se pasan tests de coeficiente de inteligencia a diferentes grupos étnicos, en general – y desde luego esto es cierto en los EEUU – la mayoría de los negros obtienen una puntuación más baja que los blancos, que a su vez obtienen una puntuación un poco más baja que los asiáticos. Pero si les pasas tests simples de aprendizaje el resultado es que los tres grupos aprenden de forma parecida.


Eduard Punset:
Hablando de las diferencias entre las personas ¿qué hay de las diferencias entre los animales de diferentes sexos? En tus experimentos con animales no humanos ¿puedes ofrecernos alguna novedad sobre tu investigación?

Nicholas Mackintosh:
Existen diferencias por sexo entre muchas especies de animales en el campo del aprendizaje espacial y la memoria. Y esto normalmente sucede en las especies de animales en que el macho ocupa un territorio más grande que la hembra. Esto es porque son especies polígamas o porque hay un macho entre varias hembras, y el macho tiene que patrullar un territorio más grande para mantener a todas las hembras controladas. O sea que en estas especies, cuando el macho ocupa un territorio mayor que la hembra, el macho tiende a tener un aprendizaje espacial y una memoria superior a la de las mujeres.


Eduard Punset:
Este no es el caso de los humanos ¿no?

Nicholas Mackintosh:
Los psicólogos que han estudiado la inteligencia humana han estudiado desde hace más de cien años si existe una diferencia en la inteligencia por el sexo. Y en general no existe una diferencia en la inteligencia media. Pero lo que está claro es que existen diferencias por el sexo en algunos de los componentes de los que se miden en los tests de inteligencia. Las mujeres tienden a ser más rápidas y veloces, y tienen mejor memoria que los hombres; pero los hombres tienen una habilidad de visión espacial superior al de las mujeres. De esto no cabe la menor duda, y la diferencia es bastante notable.

Eduard Punset:
Es curioso, pero ahora que mencionas estos procesos de aprendizaje, recuerdo que en algunos de los experimentos que has comentado decías que habías llegado a unas conclusiones muy interesantes: que somos unos tipos de seres geométricos.

Nicholas Mackintosh:
Vivimos en un mundo geométrico, con círculos y cuadrados …


Eduard Punset:
Sin embargo las ratas, a las que no viven en un mundo geométrico, se sienten muy tristes dominadas por la geometría.

Nicholas Mackintosh:
Desde luego, y eso que aprenden como son las formas geométricas del entorno en el que se las sitúa, y que la comida está escondida en una esquina determinada; aprenden algunos datos sobre la esquina, y que es una esquina con una forma en concreto: con una pared larga en un lado y corta en el otro. Aprenden todo esto.

Eduard Punset:
Pero no solo lo aprenden, tú dices que a veces estos factores de geometría prevalenen a otros que son más propios.

Nicholas Mackintosh:
Esto es cierto, y es también muy sorprendente. Creo que no hay nadie que en realidad comprenda el por qué. Porque si se ponen ratas en una caja grande rectangular, y se pone la comida en una esquina de esa caja, las ratas buscarán la comida en esa esquina, pero también la buscarán en la esquina diametralmente opuesta: que de alguna manera es una esquina geométricamente equivalente. Pero incluso si ponemos una señal sobre la comida, la ignoran, y siguen buscando la comida en las dos esquinas. Así que aunque existe una pista que les dice en qué esquina hay que buscar, en realidad están más interesadas en la geometría.

Eduard Punset:
Miremos otro caso concreto, donde no hay duda de que sucede algo complejo. Quiero decir las palomas mensajeras: cuando vosotros los psicólogos experimentales decís: sí es algo extraordinario; utilizan el sol como brújula, pero inmediatamente añadís que eso no basta para que puedan encontrar el camino de regreso a casa. ¿Qué quiere decir realmente que eso no basta? Porque lo mismo sucede con las abejas.

Nicholas Mackintosh:
Sí, sin duda es cierto y está muy claro que las palomas utilizan la dirección del sol para sincronizar su brújula interna que les dirija hacia el norte, sur, este y oeste. Pero si te vendo los ojos y te llevo a unos 70 kilómetros de distancia y entonces te doy una brújula ¿cómo encontrarás el camino de regreso a Barcelona? A menos que sepas en qué dirección está Barcelona. Si sabes que está hacia el sur, la brújula te ayudará a encontrar el sur, y el camino. La paloma debe saber algo más, cuando la alejamos de su casa… si en un vuelo de entrenamiento donde se las lleva a 100 Km. de su casa, a un lugar en el que no ha estado jamás en su vida, y luego las liberamos, al cabo de dos o tres minutos saldrá volando en dirección a su casa. Aunque no haya estado nunca antes en aquel lugar. Esto tiene que estar basado en la experiencia.

Eduard Punset:
Entonces no me extraña que digas – porque lo has dicho en algún sitio – que existen muy pocas pruebas que demuestren la hipótesis (te estoy citando) que formas de inteligencia más avanzadas sólo se encuentren en los animales superiores. ¿Qué quiere decir esto?

Nicholas Mackintosh:
¿Qué quiero decir? De hecho lo que quise decir con esta frase es que algunas formas interesantes de comportamiento inteligente es tan probable de encontrarlas en las aves como en los monos.

Eduard Punset:
O en los seres humanos.

Nicholas Mackintosh:
O en los seres humanos. Algunas clases sí que es más fácil encontrarlas en los seres humanos, pero yo me refería a los animales no humanos. Como las aves, sobre todo algunas especies de aves como las de la familia de los córvidos: las urracas, los cuervos, … y los loros pueden resolver problemas muy complicados, que sobrepasan la capacidad de al menos algunos primates simples, y desde luego de otros mamíferos. De modo que algunas formas de razonar y la capacidad de establecer relaciones entre acontecimientos, y la comprensión de analogías, todas estas son formas de aprendizaje que sin duda pueden encontrarse en algunos primates – particularmente en los monos – pero que también se encuentran sin duda en algunas aves, y probablemente no se encuentren en las ratas, por ejemplo. La paloma tiene una capacidad muy especializada – como la tienen otras aves – para orientarse a través de largas distancias. Pero esta es probablemente una capacidad tan especializada que uno tiende a pensar que no forma parte de la inteligencia, que no es más que una capacidad muy especializada. Pero muchos animales tienen la habilidad especializada de navegar por el mundo. Incluso una pequeña hormiga puede salir del nido haciendo zig-zag durante unos minutos, encontrar un poco de comida y entonces regresar al nido en línea recta; después de haber seguido un largo camino en zig-zag, sabe cuál es la dirección que la lleva directamente a casa.

Maestro, qué es la inteligencia? y él contestó: lo que miden mis tests

Test

Hoy me hicieron un test/ el decisivo
tengo alergia a la nuez al humo al polvo
a la estremecedora belleza de la iguana
y al concierto de piano de rachmáninof
a las bruscas galernas de noviembre
y al importuno celo de los oportunistas
a la oculta violencia de los conciliadores
al papamóvil y a las pompas fúnebres.

Hoy me hicieron el test/ todo está claro
tengo alergia a la soja al ácaro y al moho
a risas y sonrisas de hienas y giocondas
a la mano que esconde napoleón bonaparte
a la otan el usis el kgb y la cia
y al inútil paraguas contra el viento
al débil sindicato de los zánganos
y al matriarcado de la abeja reina.

Hoy me hicieron el test/ al fin me entero
tengo alergia al coñac/ al tomate/ al tanino
a los monos en jaulas/ al doblaje en el cine
a la picana eléctrica/ a la hora del ángelus
y hasta a los presidentes con pulcro bisoñé
al opus dei y a los posmodernistas
a los gaudeamus y a las cuchipandas
y/ no faltaba más/ a los tests sobre alergias.

Mario Benedetti

Al hilo de la clase de esta mañana…

lo prometido … es promesa.

Han sido muchos los derroches de inteligencia que se han dedicado a temas de la más vital importancia, tal es el caso, por ejemplo, de las tradicionales pruebas sobre la existencia de Dios. Más allá de las aristotélicas  o cartesianas, no dejéis de leer esta otra de Borges.

Dijo Jorge Luis Borges: 

Argumentum Ornithológicum

Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, porque no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible; ergo, Dios existe.

  El Hacedor, Obras Completas, Emecé, Barcelona, 1996, tomo II, pág. 165

Bandada de pájaros

¿Tiene sexo el cerebro?

 

 

Vamos a debatir y para ello es necesario que nos preparemos. En primer lugar, hemos visto en el tema que de la propuesta de Kohlberg se sigue una ética de la justicia, mientras que de la propuesta de Carol Gilligan se sigue una ética del cuidado.

 

 

 

¿Podría darse el caso de que hombres y mujeres fuesemos tan distintos que de nuestro sexo se pudiese derivar una forma de ver el mundo y las relaciones que lo constituyen, diferentes para hombres y mujeres? ¿Somos tan distintos unos de otros?

 

 

 

 

  LA NOTICIA: CEREBRO MASCULINO Y FEMENINO

Unos neurólogos alemanes han  demostrado que el cerebro femenino es más complejo que el masculino. Concretamente, lo que han determinado es que las mujeres tienen menos masa cerebral, pero poseen más conexiones.

Aunque el cerebro femenino es más pequeño, tiene mayor número de pliegues y conexiones. La experiencia se ha determinado a través de resonancias magnéticas tridimensionales y de alta resolución a una treintena de hombres y mujeres. Las imágenes muestran que la corteza cerebral, la superficie donde se localizan las acciones intelectuales, tiene una extensión mayor en la mujer que en el hombre. Según los encargados de la investigación, la evolución ha compensado la elevada actividad del cerebro femenino ya que es más pequeño y está ubicado en un cráneo menor. Además, varias regiones del cerebro femenino están más estructuradas, sobre todo el hemisferio derecho, el responsable de las emociones. Estas diferencias fisiológicas pueden explicar porqué las mujeres son más intuitivas que los hombres.

EL PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:

¿Somos iguales hombres y mujeres? ¿Podemos encontrar nuestras diferencias sexuales al nivel del cerebro? Y sobre todo, ¿son estas diferencias consecuencia de la biología o de la experiencia? La polémica está servida siempre que se tratan diferencias de género. Una cosa está clara, tras ver el vídeo, tendremos más argumentos para la discusión.

El cerebro femenino está programado principalmente para la empatía. El masculino, fundamentalmente para entender y construir sistemas. Esa es la tesis que sostiene Simon Baron-Cohen, Catedrático de Psicopatología y Director del Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge. Más de uno estará ya alarmado, pero Baron-Cohen nos explicará en la entrevista las pruebas que respaldan su teoría de sistematizadores y empatizadoras. Y es más, entenderemos que estamos hablando de estadísticas que respetan todo caso individual y que debemos diferenciar entre ciencia y política.

Hace unas décadas, la teoría de las diferencias psicológicas entre sexos hubiera disparado muchas protestas. Las desigualdades entre hombres y mujeres eran todavía muy recientes. El paso del tiempo nos ha dado una nueva perspectiva, pero, ¿estamos preparados para afrontar esta hipótesis?  

 

 Veamos unos vídeos del programa redes donde se analizan éstos y otros temas:

 

 

 

LA ENTREVISTA :

Simon Baron-Cohen es Catedrático de Psicopatología y director del Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge. En esta entrevista con Eduard Punset nos presenta sus dos campos de investigación principales: el estudio del autismo a nivel neurológico y el análisis de las diferencias entre mujeres y hombres. Y si fuera poco, ambos intereses convergen en su explicación de esta diferencia esencial.

Eduard Punset:Ya sabíamos que, aparentemente, las mujeres son mejores en la comunicación, en el lenguaje; mientras que a los hombres se les da mejor la orientación espacial… pero eso era todo. Ahora tú afirmas que todo esto va mucho más allá, que hay un componente biológico, incluso genético, que hace que el cerebro tenga un sexo específico y sea distinto para un hombre que para una mujer. Esto es lo que sostienes, ¿verdad?Simon Baron-Cohen:

Bueno, en primer lugar es importante admitir que sólo podemos estudiar los promedios…

Eduard Punset:
¡Claro!

Simon Baron-Cohen:

…Los promedios de varones y hembras. No podemos decir nada sobre los casos individuales, porque las personas pueden ser típicas o atípicas para su sexo. Pero incluso si comparamos los hombres y las mujeres, o los chicos y las chicas, detectamos diferencias. La diferencia clásica consistía, como has dicho, en el lenguaje —mejor en el promedio de mujeres— y en la habilidad espacial —mejor en los hombres. Mi teoría va más allá y postula que hay más diferencias entre los sexos que la teoría clásica soslayaba.

Eduard Punset:

Dices que hay más mujeres, como promedio, que puedan empatizar con otros rostros, con la gente, comparado con los hombres.

Simon Baron-Cohen:
Sí… correcto.

Eduard Punset:
Ahondemos en este concepto de la empatía…

Simon Baron-Cohen:
De acuerdo

Eduard Punset:
…en las mujeres, que son mejores, como promedio, que los hombres.

Simon Baron-Cohen:
Sí.

Eduard Punset:
¿Qué quieres decir?

Simon Baron-Cohen:

La empatía es algo de lo que ambos sexos son capaces. Pero cuando se realizan pruebas, hay indicios de que las mujeres tienen un interés y un impulso mayor hacia la empatía. La empatía es la capacidad de reconocer las emociones y pensamientos de otra persona, pero también de responder emocionalmente a los pensamientos y sentimientos de esa persona. Tenemos varios métodos distintos: hay una prueba, por ejemplo, que consiste en utilizar fotografías de rostros; y pedirle a la persona que identifique la emoción que expresa dicho rostro. La prueba puede complicarse mostrando únicamente una parte del rostro, alrededor de los ojos.

Eduard Punset:
Ya veo

Simon Baron-Cohen:

Cuanto más difícil es la prueba, tanto más sutil, y así es como se revelan las diferencias de sexo. Si la prueba es demasiado fácil, todo el mundo la resuelve perfectamente. Se necesita una medición que tenga en cuenta las diferencias individuales.

Eduard Punset:
Si las mujeres son mejores en esto, ¿en qué somos mejores los hombres?

Simon Baron-Cohen:

Otra diferencia psicológica estriba en lo que yo denomino sistematización, que consiste en el impulso de analizar un sistema, cualquier tipo de sistema: ya sea un sistema mecánico como una máquina o un ordenador; un sistema natural como el clima, en el que intentamos descubrir normas o leyes que rijan dicho sistema; un sistema abstracto como las matemáticas o la música; o, por último, un sistema que se pueda coleccionar, como una biblioteca o una colección filatélica.

Y cabe destacar que un sistema tiene normas, o leyes, y que se puede esclarecer cómo funciona el sistema mediante la comprensión de las leyes. Parece que a los hombres les interesan más los sistemas y su funcionamiento. Como cuando abren el motor del coche, el capó, para entender las distintas piezas y cómo se relacionan entre sí. Éste es un sistema mecánico.

Eduard Punset:

Simon Baron-Cohen:

¡Y lo mismo sucede con las matemáticas! Son más abstractas, pero sigue habiendo normas, o leyes, que determinan cómo se relacionan los números entre sí. Y parece que a los hombres, a los chicos, les interesa más este tipo de…

Eduard Punset:
…sistemas…

Simon Baron-Cohen:
Sí, de sistemas.

Eduard Punset:

Les interesan más los sistemas, las leyes que rigen un sistema, los objetos, los procesos, que la gente.

Simon Baron-Cohen:

Tal cual. Veamos, la gente en cierto modo es un sistema, por ejemplo, desde una perspectiva médica, puede decirse que la gente tiene un sistema cardiovascular, un sistema digestivo, un sistema hormonal… se puede pensar en la gente como en un sistema, pero esto no es realmente empatía.

Eduard Punset:
No.

Simon Baron-Cohen:

La empatía implica pensar en las emociones, y responder a las emociones de los demás.

Eduard Punset:

Y en cualquier caso, imagino que es más difícil entender el sistema de una persona que el de un objeto.

Simon Baron-Cohen:

Ciertamente. Los objetos inanimados son sistemas más predecibles. Las personas son sistemas, pero sistemas mucho más complejos y menos predecibles.

Eduard Punset:

 Simon, afirmas que esta no es una cuestión (por lo menos, no fundamentalmente) de cultura, de facilidades… que hay algo innato.

Simon Baron-Cohen:

Bueno, tengo una postura más moderada. Sostengo que se trata de una interacción entre la cultura y la biología. Sería una estupidez por mi parte negar la parte cultural. Por un lado los medios de comunicación pueden fomentar en los chicos expectativas de éxito en ciertos campos… E incluso los juguetes que los padres les dan a sus hijos, ¿sabes? Los padres les compran a sus hijos juguetes de construcción como el Lego, pero muñecas a sus hijas. Todo esto puede influir en parte…

Eduard Punset:
Tal vez lo hagan por un motivo biológico, también…

Simon Baron-Cohen:

Sí, podrían estar respondiendo a los intereses del niño. Pero lo más importante es que hay otro tipo de pruebas de que la biología desempeña un papel independiente de la cultura.

Eduard Punset:

Profundicemos en esta cuestión, entonces. Es decir: ¿Qué significa biología? ¿Estamos hablando de flujos hormonales en las distintas fases de desarrollo? ¿A qué nos referimos?

Simon Baron-Cohen:

Bueno, sabemos que durante el embarazo hay un aumento en la producción de hormonas, concretamente de testosterona, entre las semanas 12 y 16 de gestación. El feto genera esta hormona y, normalmente, se libera a la sangre hasta el cerebro, donde hay receptores de testosterona, así que puede afectar el desarrollo y funcionamiento del cerebro. Los chicos producen más testosterona que las chicas.

Eduard Punset:

Simon Baron-Cohen:

Porque procede de los testículos, mientras que en las chicas procede de las glándulas suprarrenales. Y llevamos a cabo un estudio en el que medíamos la cantidad de testosterona en el útero, en el líquido amniótico, y luego hicimos un seguimiento de los niños tras el parto para ver si existía alguna relación entre las hormonas y el comportamiento posterior…

Eduard Punset:
Y existe.

Simon Baron-Cohen:

Y encontramos una correlación muy estrecha. Cuanta más testosterona produce el bebé, menos contacto visual establece a los 12 meses y más tarda en desarrollar el lenguaje a los 18 meses.

Eduard Punset:
…Lo que significa que son sistematizantes…

Simon Baron-Cohen:

Eduard Punset:

…incluso al nacer, en lugar de empatizantes.

Simon Baron-Cohen:

Bueno, lo que sugiere es que la testosterona puede ser uno de los mecanismos biológicos que configura las diferencias entre sexos. Cabe señalar que esta relación con la testosterona se manifiesta incluso cuando estudiamos solamente a chicos. Hay chicos con niveles altos de testosterona y chicos con niveles bajos, y presentan diferencias en el contacto visual y el desarrollo del lenguaje que se relacionan con la testosterona anterior al nacimiento.

Eduard Punset:
Ya veo. ¿Y qué hay de los factores genéticos?

Simon Baron-Cohen:
Factores genéticos, sí.

Eduard Punset:
¿Son importantes en esto?

Simon Baron-Cohen:

Bueno, la identificación de los genes que participan en el desarrollo social suscita mucho interés, por ejemplo. Entre otras cosas, porque sabemos que ciertos trastornos clínicos como el autismo tienen una base genética que afecta el desarrollo social. Los investigadores genéticos están intentando descubrir los genes que influyen en el desarrollo social, y por ejemplo se hizo un estudio con chicas que padecían el Síndrome de Turner, chicas con un solo cromosoma X en lugar de dos, que nacen con una anomalía en los cromosomas. Y en función de si tienen el cromosoma X de su padre o de su madre, sus habilidades sociales se ven afectadas.

Eduard Punset:
¡Ya veo!

Simon Baron-Cohen:
Esto sugiere que hay genes en el cromosoma X, que con el tiempo se identificarán específicamente, que afectan el desarrollo social.

Eduard Punset:

Eres una eminencia mundial en el ámbito del autismo, y afirmas que el autismo, en cierto modo, constituye la sistematización extrema, el cerebro masculino llevado al extremo.

Simon Baron-Cohen:
Cierto.

Eduard Punset:
Con poca…con apenas empatía… y un interés obsesivo en los…

Simon Baron-Cohen:
…sistemas

Eduard Punset:
Sistemas y objetos

Simon Baron-Cohen:

Bueno, es una teoría, y la he expuesto en algunos artículos: que tal vez el autismo sea el resultado de la mezcla genética de dos personas con tendencia a sistematizar. Y tenemos pruebas que lo respaldan, por lo que sigo realizando pruebas. Por ejemplo, sabemos que las madres de autistas realizan mejor ciertas tareas de sistematización, mejor que las mujeres que no son madres de autistas, mejor que las mujeres en general. Estas madres no muestran el típico modelo femenino, sino un modelo más masculino.

Eduard Punset:
Un modelo cerebral…

Simon Baron-Cohen:

…un modelo cerebral y los resultados de las pruebas psicológicas. En una de ellas les mostramos un diseño visual y les pedimos que identifiquen el objetivo tan rápido como puedan. Los hombres suelen obtener resultados mejores que las mujeres en esta prueba pero, en el caso de los padres de autistas, ambos lo hacen muy rápidamente, las madres y los padres, y esta es una medida de la sistematización.

Eduard Punset:

Antes has mencionado que probablemente los hombres, gracias a su tendencia a sistematizar, sean mejores en las matemáticas, la física y la ingeniería.

Simon Baron-Cohen:
Sí.

Eduard Punset:

Pero cuando era un niño, recuerdo que las niñas eran mejores en mates, durantes los primeros años de la escuela.

Simon Baron-Cohen:
La mayoría de los estudios sugieren que las diferencias surgen más tarde.

Eduard Punset:
Más tarde

Simon Baron-Cohen:

Así que cuando llegas al nivel universitario, en matemáticas, física… hay una gran diferencia de sexos. Una vez la diferencia se presenta, hay unos 13 chicos por cada chica en los cursos universitarios de matemáticas; es así en la mayoría de culturas. Si acudes a las clases de matemáticas…

Eduard Punset:

Simon Baron-Cohen:

…aquí en Cambridge o en la mayoría de universidades, las mujeres representan un porcentaje muy pequeño. Y tanto si refleja otros factores como la falta de modelos de conducta…

Eduard Punset:

Simon Baron-Cohen:

…o la falta de motivación para que las mujeres entren en este campo, podría ser parte de la explicación. Pero según esta teoría, también podría ser que, por lo general, hubiera más hombres interesados en los sistemas, como el sistema matemático…

Eduard Punset:
En los que necesitas menos empatía…

Simon Baron-Cohen:

Sí, exacto: la empatía no entra en juego en las matemáticas. Es decir, puedes hablar con matemáticos que digan que los números son sus amigos, que sienten cierta empatía por los números…

Eduard Punset:
¡Sí!

Simon Baron-Cohen:

Pero en realidad los números sólo son patrones, o cantidades, y tienen una manera muy precisa de relacionarse entre sí.

Eduard Punset:

Simon, has mencionado el tema de los hemisferios, que constituye una cuestión, bueno, más o menos comprendida por el público en general, que tiende a decir que la comunicación entre ambos hemisferios es más rápida y mejor en las mujeres que en los hombres, que las mujeres utilizan ambos hemisferios más rápidamente… ¿Qué has descubierto al respecto?

Simon Baron-Cohen:


Pues bien, no lo hemos estudiado directamente, pero hay estudios realizados en autopsias que demuestran que el tejido conectivo entre ambos hemisferios, el cuerpo calloso, es más grueso en las mujeres que en los hombres.

Eduard Punset:
Definitivamente más grueso

Simon Baron-Cohen:

Algunos estudios así lo han demostrado. Lo que sugiere que la comunicación entre ambos hemisferios podría resultar más fácil en las mujeres. Son estudios practicados en autopsias, pero hoy en día también puede utilizarse la exploración cerebral por resonancia magnética para observar la estructura del cerebro en personas vivas.

Eduard Punset:

Simon Baron-Cohen:

Y, de nuevo, algunos estudios confirman que el tejido conectivo entre ambos hemisferios es más grueso en las mujeres.

Eduard Punset:


Estas pruebas por resonancia… ¿muestran más activación, más oxígeno, más flujo sanguíneo, en el hemisferio izquierdo de las mujeres cuando se comunican que en el de la mayoría de los hombres?

Simon Baron-Cohen:

Bueno, esta sería una exploración funcional: estudiar los cambios de actividad cerebral mientras alguien desempeña una tarea. En el caso del lenguaje, por ejemplo, las mujeres muestran más actividad bilateral, en ambos hemisferios, al hablar o escuchar un discurso, en contraste con los hombres. Los hombres tienen mayor actividad en la parte izquierda.

Eduard Punset:
Que sirve para el lenguaje…

Simon Baron-Cohen:
Sí, la mayoría de la gente tiene el centro del habla en la izquierda.

Eduard Punset:
Así que al usar ambos, significa que lo hacen mejor, obviamente.

Simon Baron-Cohen:

Eduard Punset:
Utilizan más recursos…

Simon Baron-Cohen:
¿Más qué?

Eduard Punset:
Más recursos

Simon Baron-Cohen:

Más recursos; exacto. Este estudio se llevó a cabo en Yale, en EEUU, y causó furor, porque sugería que había diferencias de sexos en el comportamiento que podían estar relacionadas con las diferencias cerebrales.

Eduard Punset:
Y quería preguntarte por último, ¿qué sucederá si hay un cambio evolutivo en el futuro?

Simon Baron-Cohen:

Bueno, hay cambios por supuesto en términos genéticos. Pero a menudo los cambios evolutivos son muy lentos. Sin embargo, deberíamos ir con cuidado para no caricaturizar las diferencias entre sexos, porque sabemos, por ejemplo, que estamos experimentando un cambio social muy acusado, y los hombres cada vez participan más en el cuidado de los hijos, lo que demuestra que no carecen de empatía, no carecen de las destrezas para cubrir o responder a las necesidades de un niño; no se trata de que las mujeres puedan hacerlo y los hombres no. No obstante, sigue habiendo diferencias, sutiles pero importantes, entre los sexos.

 

Podéis ver en línea tanto el programa, el noticiario, la entrevista y la presentación en estas dos direcciones:

 http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/prg366/index.html

http://www.rtve.es/tve/b/redes2007/semanal/prg366/entrevista.htm

 

Condicionamientos…

Para el condicionamiento clásico vamos a ver este vídeo que es ilustrativo:

En este otro experimento de condicionamiento clásico realizado por Watson nos muestra la primera ley de generalización del estímulo:

 

 

Este es un caso de condicionamiento operante, basado en los experimentos de Thorndike:

Dentro del condicionamiento instrumental podemos encontrar el condicionamiento apetitivo. Para ilustrar éste vamos a ver un programa de reforzamiento continuo:

Por último un vídeo de condicionamiento aversivo:

Aprender a cocinar nos hizo humanos

La especie humana es la única que cocina sus alimentos, una costumbre que fue clave en el gran desarrollo de nuestro cerebro y nuestra inteligencia. Pero es también la especie animal, junto con los chimpancés, donde existe una mayor violencia cruel hacia el otro.

Eduard Punset charla con el antropólogo Richard Wrangham, de la Universidad de Harvard, en busca de los orígenes de nuestra inteligencia y de los comportamientos más humanos. En clave de humor, la sitcom “Homo’s y mujeres” intenta destacar los conceptos claves explicados por Wrangham.

 En este enlace te puedes descargar la transcripción de la entrevista: http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2008/09/entrev012.pdf 

Segunda y tercera actividad del tema 3 de ética

Bien chic@s, aquí tenéis el segundo dilema moral ; para trabajarlo sólo tenéis que pinchar el enlace y enviarmelo.

Además del anterior dilema moral vamos a trabajar una canción relacionada con nuestro tema. Escuchadla y realizad las actividades que vienen a continuación de la transcripción.

ESOS LOCOS BAJITOS

A menudo los hijos se nos parecen
así nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño
deja ya de joder con la pelota.
Niño,

que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.

No empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos transmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.
Niño,
Deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos,
que se equivoquen
que crezcan
y que un día
nos digan adiós.

(Juan Manuel Serrat)

Actividades relacionadas con la canción.

1) ¿Por qué dice Serrat que los niños no tienen respeto al horario ni a las costumbres y por su bien hay que domesticar?

2) ¿Hay en la canción algo que haga referencia a las normas, en general, y a las morales, en particular?

3) ¿Qué dice Serrat que les transmitimos a los hijos? Explica lo que esto quiere decir.

4) ¿Qué ocurre al fina? Relaciónalo con alguno de los contenidos del tema.